El perro es el mejor amigo del hombre,

el hombre, a veces, es su peor enemigo.

 

Av. Venustiano Carrranza 79 · Cuautepec Barrio Bajo · Del. Gustavo A. Madero, México, D.F.

Tels.: 22.07.27.86 · 53.69.96.52 · (044 55) 91.43.52.84

Correo-e: info@properro.org.mx.mx.mx

Principio Misión Instalaciones Cómo ayudar Artículos Otros vínculos
 

 

Crónica de una protesta en México

 

A 60 años de la inauguración de la Plaza México, la “fiesta brava” se encuentra envuelta en el problema más crítico de su larga vida: la polémica entre los amantes de los animales y los asistentes asiduos a esta clase de eventos.

 

Cada día que pasa, crece a nivel mundial la convicción de que el ser humano no tiene razón alguna para tratar con crueldad a un ser vivo, en este caso a los toros.  Por desgracia, la religión católica, practicada por el 90% de los mexicanos, “bendice” este espectáculo, en el que empresarios, políticos, artistas y “grandes personalidades” se dan cita, luciendo sus mejores galas, sus mujeres, y al tiempo que se embriagan con vino y cerveza, disfrutan viendo cómo el torero lastima sin piedad al toro. 

 

Tenemos el penoso caso del obispo de Ecatepec, Onésimo Cepeda, quien en forma abierta y sin ningún recato se ha convertido en empresario taurino, dejando a un lado la misericordia, la humildad y el amor que la religión católica predica, siguiendo las palabras de Jesús.

 

Este 5 de febrero de 2006, en la corrida del LX aniversario, con el cartel conformado por tres matarifes apodados Zotoluco, Juli, Angelino y Ponce, se congregaron agrupaciones protectoras de animales para protestar por esta clase de eventos violentos, encontrándose con las fuerzas de represión empleadas por el régimen del perredista Alejandro Encinas.

 

Fuimos testigos de cómo el comandante del cuerpo de granaderos, Javier González del Villar, azuzaba con groserías a sus propios elementos para que golpearan con los escudos a los manifestantes, con la aparente anuencia del director de Asuntos Internos de la misma Secretaría de Protección Pública del GDF.  Vale la pena mencionar que en un México en donde el “estado de derecho” es letra muerta y en donde la ley se aplica al pobre y se solapa al rico, fueron detenidos diez muchachos con vestimenta “punk”, que también protestaban en contra de las corridas.

 

Seguramente la desvergüenza mayor de este gobierno será que les cobren multa a estos muchachos de escasos recursos, lo que iría muy de acuerdo con el lema perredista: “Primero los pobres”.

 

Algo que llamó particularmente nuestra atención fue notar la presencia de Juan Ramón de la Fuente, rector de la máxima casa de estudios de México, lo cual nos causó una gran decepción, por ser alguien a quien muchos considerábamos un hombre inteligente, culto y civilizado.  Y si el rector de la UNAM asiste sin enfado a esta clase de eventos, que en países desarrollados se catalogan con razón como crueles y primitivos, ¡qué podemos esperar de los demás asistentes!

 

Qué lamentable es darnos cuenta de que éste sigue siendo un país en el que la autoridad reprime con lujo de violencia la libre expresión de quienes defienden los derechos de aquellos que no tienen voz.

 

Sin embargo, por la numerosa participación de manifestantes, entre los que estaban las y los dirigentes de las principales asociaciones protectoras de animales de México, algo que nos llena de alegría y esperanza, es ver una población cada vez más consciente del respeto que le debemos a todos los seres vivos, humanos y no humanos.  El apoyo internacional es cada vez mayor, y un ejemplo a seguir es Barcelona, España, en donde las corridas de toros han sido prohibidas, gracias a la acción decidida de los grupos protectores en la cuna de la funesta “tauromaquia”.